La conciliación y la empresa

¿A QUÉ NOS REFERIMOS CUANDO HABLAMOS DE CONCILIACIÓN?

Según la RAE es “conformar dos o más proposiciones o doctrinas al parecer contrarias”.
Un problema latente en nuestra sociedad es la necesidad de armonizar el desarrollo de la vida familiar y personal y el desarrollo de la vida profesional. Esto se consigue mediante la reestructuración y reorganización de los sistemas laboral, educativo y de recursos sociales.

Los objetivos son: conseguir la igualdad de oportunidades en el empleo, variar los roles y estereotipos tradicionales y cubrir de forma equitativa las necesidades de atención a personas dependientes.

La conciliación personal, laboral y familiar se puede definir como el reparto equilibrado de la vida familiar y del trabajo remunerado entre mujeres y hombres.

¿POR QUE ES NECESARIA LA CONCILIACIÓN?

Porque partimos de una situación de desigualdad estructural. La desigualdad estructural pone de manifiesto la reproducción sistemática de relaciones asimétricas entre mujeres y hombres, perpetuando privilegios frente a la pérdida y negación de derechos básicos.

Si a ésto le añadimos otros elementos de discriminación como la racialización, el nivel socioeconómico, la edad, la diversidad funcional o la identidad y orientación sexual, nos encontramos con un sistema social de relaciones de poder.

En el ámbito laboral, la precariedad afecta especialmente a las mujeres. Estos son algunos datos que aportan información al respecto:
– la brecha salarial en España es de un 22%
– 1/3 de los contratos indefinidos en 2017 fueron para mujeres
– en 2018 la distancia entre la pensión media de jubilación de hombres y mujeres era de  un 35%
– más del 90% de las personas que trabajan a tiempo parcial para ocuparse de tareas de cuidados son mujeres

La desigualdad estructural reflejada en los datos del INE evidencia que, a pesar de los avances de los últimos años en el mercado laboral, las mujeres siguen asumiendo la mayor parte de las responsabilidades familiares y domésticas.

En el contexto laboral, el impacto sobre la participación en el mercado de trabajo (cuando existen personas dependientes que requieren cuidados) es muy diferente en hombres y mujeres, lo que es reflejo, no sólo de un desigual reparto de responsabilidades familiares, sino también de la falta de servicios de cuidados accesibles, y la falta de oportunidades para conciliar trabajo y familia.

El ámbito laboral es un contexto idóneo para conseguir los objetivos de los próximos años en materia de empleo reforzando la conciliación entre vida profesional, privada y familiar, de manera que permita garantizar los derechos de las trabajadoras.

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Conciliar la vida personal, familiar y laboral es imprescindible para el avance de una sociedad igualitaria donde mujeres y hombres tengamos los mismos derechos y oportunidades.

Para más información puede dirigirse a:
igualdad@missem.org

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